La auditoría inicial se hace en dos etapas. La etapa 1 es, sobre todo, documental y de preparación: el auditor revisa el alcance, la documentación del sistema y si la organización está lista para la etapa 2. La etapa 2 evalúa la implementación real, en sitio o de forma remota.
Para qué sirve cada una
La etapa 1 detecta brechas antes de que cuesten caro: si el sistema no está maduro, se ve acá. La etapa 2 busca evidencia de que el sistema opera y es eficaz; de ahí salen los hallazgos que alimentan la decisión de certificación.
Tratar la etapa 1 como un trámite es un error: es la oportunidad de corregir antes de la evaluación que cuenta.
Para llevarse
- Etapa 1: revisión documental y de preparación.
- Etapa 2: evaluación de la implementación real y su eficacia.
- La etapa 1 es la oportunidad de corregir antes de lo que cuenta.

